Ambiente
Comienza su exclusividad y originalidad ya en su puerta. ¿Cuántos restaurantes encuentras en Zaragoza donde debas llamar a un timbre (tipo portero automático) para que te dejen entrar?. Al entrar te encuentras con un pequeño recibidor que nos muestra la cava de vinos y al otro lado da paso a los servicios.
Entrando ya en el restaurante en sí, sorprende su total minimalismo, una sala con paredes íntegramente en blanco que únicamente se ven decoradas por cuadros sobrios en motivos naturales (plantas, varitas de bambú, etc). Siguiendo con el blanco como color predominante que nos acompaña a lo largo de toda la estancia, lo continuaremos encontrando en la vajilla, mantelerías así como en sus originales y modernas sillas.
Tras atravesar la puerta, encontramos un restaurante con tan solo 5 grandes mesas redondas, sin ventana alguna como si nada fuera más importante que imbuirnos en ese ambiente y disfrutar del placer de degustar su cocina de autor.
Los baños disfrutan de una grifería de diseño y lo único destacable son las toallas calientes para secarte las manos, mucho más eficiente que los papeles o secadores.
Servicio
Servicio inmejorable como merece un restaurante de esta categoría. Enormemente pendientes del cliente, con la correspondiente presentación de cada uno de los platos que se van a degustar y procurando en todo momento que esté todo perfecto y al gusto del comensal. Destacar la presencia en la sala de maître Carmen Arregui, mujer del cocinero Josechu.
Carta
Una vez en la mesa, te puedes decantar por dos opciones. La típica elección de la carta o la posibilidad de pedir un menú degustación con varios primeros y segundos y dos postres que te permitirán disfrutar de esta nueva y moderna cocina de autor. Un importante dato a reseñar es que si se pide este menú degustación deberá ser a mesa completa.
Dentro del menú degustación cabe destacar varios platos que deben convertirse en imprescindibles dentro de este restaurante. Insuperable el risotto de trufas, hongos y foie al igual que la merluza con tallarines de sepia y el solomillo sobre base de puré de patata. Son los platos que sobresalen dentro de un completo menú degustación que no dejará hambriento a nadie. Este menú cuenta con una calidad de productos insuperables así como con una variedad de platos que dejará satisfecho hasta al cliente más exigente.
Los precios de la carta son acordes al tipo de restaurante, segundos platos que suben de los 30€ y postres a 9€.
Precio
Imposible comer por menos de 60€ por persona. Si se elige un muy buen vino puede subir considerablemente. El menú degustación cuesta 63€ por persona IVA incluido al que deberás añadir el vino correspondiente ya que no forma parte del precio cerrado del menú. Puede parecer un precio excesivo (sin duda, es una cantidad elevada) pero una vez probado y viendo su calidad y variedad no es un precio tan sumamente excesivo, si bien como decimos, entendemos que mucha gente se lo pensará dos veces.
Opinión de Sonia Agud
¿Qué puedo decir del Bal D´onsera?. Es un lugar único. Único por su ambiente, por su comida y único en Zaragoza ya que no hay nada similar en toda la ciudad.
En primer lugar, me llamó la atención lo que sorprende a todo el mundo, que fuera un lugar cerrado a cal y canto. Cuando te abren la puerta es como si te dejaran pasar a ese lugar exclusivo con 5 mesas donde puede ser frecuente encontrarte con la flor y nata de Zaragoza, con esa jet que comienza a cambiar sus gustos gracias a sitios que ofrecen nuevas propuestas culinarias en la ciudad. Ya era hora que comenzaran a existir lugares así en Zaragoza, lejos de convencionalismos y de comida al uso, gente que nos recuerde que Zaragoza no sólo se renueva en sus calles sino también en sus gustos y estilo.
Cuando me senté me llamó mucho la atención que era un sitio totalmente minimalista algo que personalmente me gusta bastante pero sobretodo me sorprendió enormemente su silencio, su carencia de ventanas, me sentía como aislada, como si intentaran que sólo estuviera pendiente de comer y de disfrutar comiendo. Y la verdad es que lo consiguieron.
Si eliges el menú degustación (merece la pena) no sabrás qué vas a comer, lo único que te preguntan es si hay algo que no te guste o si eres alérgico a algún tipo de producto. Exquisita comida y exquisito trato. Pedimos el menú degustación y es casi imposible acabarte todo pero lo conseguí. Varios primeros y varios segundos y un par de postres. Si vas, no puedes dejar de pedir el risotto de trufas, foie y hongos, de lo mejor que he probado nunca, brutal. Muy bueno el solomillo con puré de patata y original la merluza con tallarines de sepia de una calidad insuperable aunque he de reconocer que me pareció algo insípida. Los postres muy buenos igualmente, a la altura de la carta. Buena bodega de vinos perfectamente refrigerados.
En resumen, una muy buena experiencia. Estilo, buena cocina, exclusividad y originalidad. Debe convertirse en uno de los imprescindibles dentro de Zaragoza.
Eso sí, ¡no olvidéis reservar!.
Opinión de Javier Rioja
La primera vez que estuve en Bal D’onsera recuerdo que no había ni cartel en la puerta. Ahora, puede verse un pequeño cartel y hasta la carta desde la calle. Tras llamar al telefonillo nos recibieron quitándonos los abrigos.
La decoración del comedor es de mi estilo, nada sobrecargada y con el blanco predominante en cada uno de los rincones de un lugar que está ideado para que la comida sea la protagonista. Si algo tiene este restaurante es su originalidad y exclusividad, el hecho de que sólo haya 5 mesas y de que sea poco conocido para la mayoría de zaragozanos así lo confirma.
El servicio es excelente y, como el comedor es pequeño, no existen los problemas de esperas. La sala es vigilada por Carmen Arregui que, junto con el cocinero Josechu Corella, son las dos almas del restaurante. Josechu se ha entrenado con los mejores cocineros de España, como Ferran Adrià y Juan Mari Arzak entre otros, y se nota de qué manera en la comida.
Tras pedir un menú degustación secreto fui probando cada uno de los platos, y de todos me quedo con el risotto de trufas, foie y hongos que hemos comentado anteriormente, merece la pena visitar el local sólo por este plato, sobresaliente.
No puedo terminar sin recomendar este excelente y moderno restaurante, en el que quizás su único pero sea su excesivo precio para la gran masa, pero ahí también radica una gran baza: su ambiente exclusivo.
Enhorabuena desde esta web a Bal d'Onsera por la estrella Michelín (la única en Zaragoza) que ha obtenido en noviembre del 2008 muy merecidamente, convirtiéndose en un lugar de referencia en Aragón para degustar comida aragonesa con tintes modernos y actuales.
| Instalaciones: |
(9,1) |
| Servicio: |
(9) |
| Calidad: |
(8,8) |
| Precio: |
(7,2) |
| Más info:
Web oficial: (no tiene)
|